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Descubre la razón de tu ansiedad — no te rindas

...y tal vez con estas palabras el propósito sea devolver algo de esa esperanza perdida: “Nunca te canses de intentarlo, por ti y por quienes amas"

Descubre la razón de tu ansiedad — no te rindas

Así como muchas de las lecturas que hago a diario, las historias de las personas que buscan ayuda psicológica, me motivan para escribir.

Me conmueve la búsqueda incansable de algunas personas por entender su personalidad, sus emociones, sus sentimientos, o en muchas oportunidades entendiendo todas estas cosas y sin saber qué hacer con eso que ya saben. Las mujeres, los niños, las madres y las parejas son mi motivación y admiro en ellos la capacidad de verbalizar su sentir, la autenticidad y la valentía para aceptar que necesitan ayuda.

La mayoría de esas historias se refieren a tratamientos fallidos, múltiples disciplinas probadas, obligatorios trámites intersectoriales, que llevan a una desesperanza generalizada y llegan abrumados y agotados de tanto que han padecido, y tal vez con estas palabras el propósito sea devolver algo de esa esperanza perdida: “Nunca te canses de intentarlo, principalmente por ti y por quienes te rodean”.

No eres la única persona que ha pasado por esto, pues de los 407 diagnósticos de salud mental 61 son trastornos mentales no especificados. ¿Pero qué significa eso?, que hay una gran cantidad de personas que tienen diagnósticos no tan claros, o que se inclinan hacia un tipo de trastorno, donde no se conoce totalmente la proporción en que se presenta, es confuso, o donde no se ha determinado la causa especifica de lo que padece. Ahora bien, si tienes un diagnóstico no especificado en la primera o segunda consulta con tu psicólogo o psiquiatra, no te angusties, pues esto es debido a que se necesitan otro tipo de conductas médicas o psicológicas para reconocer exactamente cuál es tu diagnóstico, pero si llevas bastante tiempo con un diagnóstico no especificado, cuestiona los tratamientos y las estrategias a las cuales estás siendo sometido(a) y pregúntate por qué no es posible conocer un diagnóstico preciso.

Otra cuestión que debes tener en cuenta, es ¿qué vas a hacer con la información que recibas? y ¿qué tan importante es conocer un diagnóstico certero? Si el diagnóstico lo único que te genera es más angustia, es mejor que hagas énfasis en aquellos patrones de conducta que quieras tratar, para mejorar la manera como afrontas los problemas que surjan en el futuro. Por otra parte, si una vez conozcas el diagnóstico vas a tener mejores propuestas de intervención, ¡bienvenido sea!, de lo contrario, no lo consideres tan importante, sin embargo ten en cuenta esto como una orientación, debido a que todos los casos son diferentes y habría que juzgarlo contando con más información de tu caso en particular.

Nuevamente te hago una invitación: “No te conformes”, si tu instinto requiere respuestas, dale respuestas, siempre debes hacer para ti lo que te haga sentir tranquilidad y satisfacción. En muchas oportunidades solo hace falta un poco de tiempo para entender al detalle las razones de nuestros síntomas, solo basta con escuchar atentamente (todo un arte) y en hacer las preguntas correctas (un arte más profundo), para poder descifrar las necesidades del otro y la raíz de los problemas, que en su mayoría, tienen que ver con los aprendizajes y patrones de conducta aprendidos o desaprendidos consciente o inconscientemente.

¿Qué quiere decir? Que actuamos en el presente de acuerdo a lo que nos sucedió, a lo que nunca nos sucedió y esperábamos que pasara, a lo que nos sucedió y decidimos conscientemente que a otros no les suceda, o repitiendo las historias y comportamientos de papá y mamá (como principales patrones de conducta adquiridos en la infancia).

Esto hace que solo con una experiencia del pasado, desarrollamos un aprendizaje inconsciente que llevamos como parte de nosotros mismos y que nos define.

Ahora bien, para que entiendas un poco acerca de lo que estoy hablando, ya que se ha vuelto un poco más complejo, te daré un ejemplo. Se trata de una mujer de unos 37 años de edad, quien tiene un diagnóstico de ansiedad no especificada y que desea saber las razones de su ansiedad, llevaba con este diagnóstico inespecífico más de 4 años, había estado medicada y no sentía ninguna mejoría. Al preguntarle por lo que sentía, ella manifestaba todos los síntomas de ansiedad, pero al preguntarle sobre las razones por las cuales le daba ansiedad, no las conocía, después de unos minutos de conversar con ella y pedirle detalles acerca de los episodios de ansiedad, se pudo identificar un patrón presente en todos sus episodios: los episodios de ansiedad venían cuando sentía la presión de tener a alguien bajo su responsabilidad.

¿Cómo se llega a esta conclusión? A la mujer se le aplica un tipo de estimulación bilateral a nivel cerebral, por medio de movimiento de los ojos, en donde se pueden identificar las situaciones en que se siente de esa manera, se identifican los estímulos que hacen que se propicie la ansiedad (disparadores) y se puede ver claramente que todos aquellos objetos o sucesos relacionados con estar enfermo, ir al médico, ser hospitalizado, o incluso una enfermedad sencilla como una gripe, alteran su sistema y conlleva a la ansiedad. Se toma nota de todos aquellos sucesos del pasado que se encuentran relacionados con esta responsabilidad de tener a otro (persona, animal, planta, etc.) bajo su cuidado, estableciendo que todo empezó cuando nació su hija, debido a que en una experiencia pasada esta mujer tuvo una mascota que era su responsabilidad, cuidaba de ella siempre, la alimentó cuando estuvo enferma, le dio los medicamentos que necesitaba, hasta que un día murió en sus brazos. Ella refirió no haber recordado antes con tanto dolor ese momento, pero aprendió a temer por esta responsabilidad y lo que sentía era una carga tan fuerte que tenía incluso dolor en el cuello y espalda, como síntoma del esfuerzo para sobrellevar este peso.

Tranquilamente se encontró todo el tiempo que vivió desde esa experiencia de la niñez (muerte de la mascota cuando tenía 14 años) hasta el día que nació su hija, debido a que fue la segunda vez que tuvo bajo su cuidado a alguien. El paso siguiente, después de que la mujer se interesó por llevar a cabo un tratamiento para su ansiedad con causa conocida en ese momento, hizo el duelo no resuelto de la pérdida de su mascota y se pudo liberar emocionalmente de lo que la perturbaba. Hoy día, cada vez siente menos síntomas de ansiedad, y siente que tiene más libertad, no tiene un temor irracional sobre la salud de su hija y esto la hace más segura, tanto así que espera su segundo bebé.

Esta mujer no se rindió e hizo lo mejor para ella y su hija, se sentía motivada, y al tener un diagnóstico y una causa específica, decidió enfrentar sus miedos e iniciar su tratamiento.

Así que no te rindas y no te conformes con poco, reconoce en ti los problemas, las causas y ponles punto final. Esta fuerza está en ti.

* * *

¿Te pasó algo parecido? ¿Recibiste un diagnóstico no especificado? ¿Lograste superar tu ansiedad o todavía te sientes perdido/a? Escríbeme una respuesta o contáctame para conocer tu historia.


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