Si recién comienzas una relación de pareja, eres joven y empiezas a sentir que llega el enamoramiento, lo más importante es que disfrutes de esta primera experiencia logrando sentirte cada vez mejor y no de una forma insegura e intranquila.
¿Qué puede pasar? Puede que sientas que hayas conocido a una persona muy especial, pero con pocos días de relación, te das cuenta que tiene un comportamiento machista en donde se refleje algunos comportamientos que ha aprendido de sus padres o de la sociedad en sí, en la que contribuyen medios de comunicación y amigos o familia cercana. Algunos de estos hacen que te sientas confundida, como si no entendieras esos mensajes indirectos de que debes servirle o satisfacer sus necesidades, así como que tiene el control sobre ti y por lo tanto puede saber todo lo que haces al detalle y con quien compartes momentos cuando no estas con él.
Los hombres que tienen estos comportamientos, en ocasiones tienden a establecer acuerdos, como por ejemplo, “te doy las claves de mis correos electrónicos y redes sociales, porque no tengo nada que esconder, entonces puedo también tener tus claves”, solo con el fin de espiar y controlar.
Estos primeros comportamientos, suelen ser por lo general INVISIBLES ante los ojos de cualquier mujer, que accede a sus pretensiones y no logra tener el control de su vida nunca más. ¿Cuál es el reto? El reto en este tipo de situaciones, suele ser permanecer firme y tener carácter, para decir con determinación SI o NO, según sea el caso.
A veces se suele estar siempre de acuerdo con todo lo que la pareja proponga, con el propósito de no tener peleas o inconvenientes con esa persona, para mantener armónica la relación, pero esto supone un precio muy alto, que es la pérdida de autonomía y seguramente, tú no quieres eso.
Además, suele pasar que a veces te sientes confundida con sus repentinos cambios de estado de ánimo, en donde no sabes siquiera la causa de estos, porque no son claros, o simplemente se nota malhumorado con el pleno propósito de hacerte sentir culpable, incluso en situaciones en que fueron claras las causas por las cuales tu serías la que debería estar indignada, pero por el contrario, sientes que toda la culpa es tuya y que tu propiciaste su desánimo o decepción, por lo que en respuesta a esto, cada vez eres más empática con sus emociones, sin siquiera entender las verdaderas razones y es allí donde empiezas a aniquilarte como persona, ahora sucede que no solo permites que se te irrespete con cualquiera de sus actuaciones contigo, verbales o no verbales, sino que te sientes culpable por ello.
La confusión también viene de que su comunicación contigo y con los demás nunca es lo suficientemente clara, nunca es concisa y sincera, en su comunicación se llevan mensajes ocultos que te dice incluso en oportunidades de muy buena forma, ejemplo de esto: tu pareja dice “eres tan hermosa, que ese traje de baño de la tienda te quedaría bien, sin embargo sería un gran regalo que lo pudieras lucir en unos meses para mí, por lo cual debes esforzarte para verte mejor”, con esto empiezas a sentirte poco linda, con más peso que el que deberías tener, a pensar que si no te esfuerzas no vas a gustarle a tu pareja y que te va a dejar. Así mismo, a poner en duda tus comportamientos, con frases como: “yo confío en ti, en quien no confío es en tus amigas o compañeros del trabajo”.
También diciendo: “deberías estar agradecida porque yo te comprendo y estoy contigo, porque nadie más lo hará, debes pagarme bien y no hacerme daño por esa razón”, por lo que empiezas a pensar que solo mereces su amor y que nadie más te amará, haciendo que te aferres a esa persona que sí lo hace, e incluso actúas tan diferente, que dejas de ser tú misma, para agradarle a tu pareja con la finalidad de que no te abandone.
¿Cómo puedes lidiar con esto? Si notas estos comportamientos en tu pareja, empieza a decir NO con firmeza y evidenciarás la siguiente situación: si te opones a él presentará un comportamiento hostil y agresivo, si esto pasa, lo mejor que puedes hacer es terminar la relación, pues son los primeros indicios de estar ejerciendo en ti violencia psicológica, que puede llegar a convertirse en violencia física y después a feminicidio, por lo que es mejor que le pongas fin a estas situaciones ahora y no después, cuando estés mucho más involucrada sentimentalmente con esa persona, o simplemente debido a sus amenazas de hacerse daño o hacértelo a ti o a personas cercanas a ti, accedas a sus pretensiones, puedas tener sentimientos de culpa y le compadezcas.
Esto también sucede porque seguramente en su historia de vida ha sufrido de carencias afectivas que lo han hecho sentir mucho dolor, y no desees que pase por lo mismo contigo y temes dejarle. En los casos en que empiezas a decir NO con firmeza y su comportamiento no es hostil, pregúntate entonces por qué siente la necesidad de controlar todo lo que pasa a su alrededor, pueden haber otras situaciones que le definan como persona, habría que investigarlas más a profundidad con un profesional en el área.
¿Cómo puedes ayudarte? Reconoce en tu círculo social o familiar, quien puede ser esa persona que esté dispuesta a apoyarte a luchar contra esto, debido a que en algunas oportunidades las situaciones se vuelven incontrolables y necesitarás el apoyo de esa persona, alguien que tenga el suficiente carácter y que pueda acompañarte en tus defensas, que te apoye y que pueda hacerte respetar.
Lo más importante es que NO CALLES, cuenta a las personas que te rodean lo que te sucede, así estas pueden comprenderlo tempranamente y pueden ayudarte más fácilmente.
Tal vez te preguntes si ¿Cuándo se termine la relación todo estará mejor?, terminar el vínculo afectivo es el primer paso, y es muy importante, si tienes suerte estarás bien librada y podrás disfrutar de tu tranquilidad, pero alrededor de la mitad de los hombres que se comportan de esta manera, responden ante esta pérdida de control sobre ti, de manera agresiva, por lo que es necesario permanecer firme y acompañada física y psicológicamente por tu red de amigos o familiares dispuestos a apoyarte y si es necesario, de las autoridades encargadas de defender tus derechos como mujer.
Si eres una mujer adulta, también te puede pasar, los hombres pueden controlar esperándote todos los días, por ejemplo fuera del trabajo, criticar tus amistades, o decir que te relacionas con alguien de forma coqueta, por lo cual tu círculo social empieza a cerrarse. Si estás con alguien con quien ya tienes hijos, es muy común que la razón por la cual no quieras terminar la relación sea por ellos, por los hijos y lo haces para que no sufran por la separación de sus padres. Sin embargo, las recomendaciones son las mismas, siempre debes rodearte de personas que están dispuestas a apoyarte y con las que puedas salir de esta situación causándote el menor daño posible, y también a tus hijos, llenándolos de amor y calidad de tiempo, para que puedan asimilar mejor las nuevas situaciones.
¿Cuál es el reto con los hijos? Recuerda que el comportamiento controlador de los hombres puede ser no solamente hacia ti, sino también hacia tus hijos, por lo que resulta importante tener conversaciones constantes con los hijos sobre las mentiras, el control, los engaños y la manipulación, hablando con ellos acerca de las promesas rotas, de la no existencia de secretos, todo esto dependiendo de la edad que tengan los hijos y si es niño o niña, también el carácter de cada uno si son varios hijos. Las particularidades de cada caso, son necesarias tenerlas en cuenta.
Si logras librarte de un tipo de relación tóxica como ésta, habrás obtenido un gran aprendizaje y en posteriores relaciones lograrás identificar con mayor facilidad estas actitudes sexistas, que hacen que te sientas incómoda y que baje tu autoestima.
Siempre puedes contar con mujeres u hombres que han pasado por este tipo de situaciones, que son quienes mejor podrán entenderte y te ayudarán a superar cualquier trauma o secuela que haya quedado en ti. La ayuda profesional también es indispensable en algunas oportunidades, debes evaluarlo bien y reconocer cuando es necesario pedir esta clase de ayuda.
¿Has tenido una relación así?, ¿Qué retos enfrentaste?, ¿Qué hiciste para liberarte? Cuéntanos tu experiencia para que todos podamos aprender de ella.